Visitas de hoy en adelante... "Cualquiera" no contó el primer millón

Entre nos...

Mostrando entradas con la etiqueta Día de los Padres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Día de los Padres. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de junio de 2011

Para los padres desafinados…

La voz de un padre puede ser ronca y desafinada; un vozarrón aterrador. Igualmente puede ser tímida y en susurros… para no asustar. Sea voz de locutor, de general de ejército, de profesor de historia del Medioevo; de primerizo, lo mismo que de un “equipo” de soccer, pelota y baloncesto juntos… todos están representados en la Canción infantil de Papá de José Luis Perales.

Por eso, esta es la Canción de Domingo. Feliz Día de los Padres a los que ya conocen el sabor de la paternidad, a los “padres en potencia”… y a todos l@s bendecid@s con esposos/ padres cantantes como Ricky Martin.. Así como a los que hemos tenido la fortuna de unos padres maravillosos que no cantan.

Canción infantil de Papá

José Luis Perales

Por haberte vestido tu solo,
por haber dado un beso a mamá.
Por haber ido hoy al colegio,
por haber compartido tus juegos,
hoy te voy a contar otro cuento
que te gustará.

Y el pequeño sonríe y abre los ojos
y mira en silencio y va poco a poco
buscando sus brazos
y el padre lo besa y empieza su historia.
Y el pequeño pregunta y el padre le cuenta
y el niño lo escucha y el padre se inventa
y el niño se duerme escuchando ese cuento
y el padre comenta,
te quiero.

Por haberte tomado el jarabe que
sabe tan mal.
Por haber ordenado tus cosas
por haber aprendido a rezar.
Por haber regalado a María
ese coche que tanto querías,
hoy te voy a contar otro cuento
que te gustará.

Y el pequeño sonríe y abre los ojos
y mira en silencio y va poco a poco
buscando sus brazos
y el padre lo besa y empieza su historia.
Y el pequeño pregunta y el padre le cuenta
y el niño lo escucha y el padre se inventa
y el niño se duerme escuchando ese cuento
y el padre comenta,
te quiero.

Por haberte lavado las manos y desayunar.
Por haberte vestido tu solo,
por haber dado un beso a mamá.
Por haber ido hoy al colegio,
por haber compartido tus juegos,
hoy te voy a contar otro
cuento que te gustará.

Hoy te voy a contar otro
cuento que te gustará.
Hoy te voy a contar otro
cuento que te gustará.



domingo, 20 de junio de 2010

“No teno bigote. Soy igualito a mamá” (deMadre XIX)

“¡Ave María, si salió caga’ito a tu marido!” Esas fueron las primeras palabras de “El Titán” -mi ginecólogo- cuando sacó a Mi Hijo Favorito de los Menores de la casita temporera que le dí durante sus nueve primeros meses de existencia.

Nació con el pelo negrísimo, fino y tipo “punk”. Con las caderas fuera de sitio, un reflujo que le provocaba los más espantosos vómitos tipo proyectil, y una actitud de siete pares de cojones que requería de cuidados especiales. Y cuidados especiales tuvo. Su padre le habilitó el Moisés, y luego la cuna para que se mantuviera elevado. De día, yo lo cargaba en una especie de mochila que en aquella época se llamaba Kangoroo. Tan pronto pesó 18 libras, el bolso de canguro le tocó al padre. Y limpiar las vomiteras también.

Mientras más crecía el muchachito, más se parecía a su padre: pelo y ojos negrísimos, nariz y labios… igualitos. Era un clon en el que se repetían la forma de la cabeza grandota, la piel acanelada, espalda ancha y poco después se replicaba la forma de caminar y los gestos.

Cuando tuvo uso de razón prematuro descubrió que su padre se inflaba de orgullo cuando la gente se admiraban del parecido de ambos. Travieso desde chiquilín, se percató que causaba risas cuando insistía en que se parecía a Mamá. “¿Y ese pelo tan negro?”, “Como el de Mamá.” “¿Y los ojos tan negros?” “Como los de Mamá.” “ ¿Y esa piel tostadita?”, “Como la de Mamá.” Y por si las dudas que cabello claro, ojos verdes y piel blanca de Mama lo hacían menos hijo mío, se me pegaba del regazo e insistía ya furioso, “No teno bigote. Soy igualito a mamá”.

Superada la condición de las caderas, el muchachito resultó ser tan atlético como el padre. Víctima de las amenazas del niño que rechazaba su genética, el padre de la criatura que insistía en parecerse a su mamá, se vio forzado a hacer de coach del equipo de baloncesto. “Si no eres el coach, no juego”, le dijo con descaro y obvio chantajeo. Jugador y dirigente eran como dos gotas de agua, uno en grande y otro en chiquito. Al ganar el campeonato, le grabaron el nombre del niño al trofeo del padre.

Deportista y súper activo como el padre, era de los niños que juegan y sudan, de los que corren y se ensucian.Baloncesto, bici, pisa y campo… igual que el padre. Llegó en momento en el que Súper Papa dejó de hacerle caso al asunto del parecido a la madre. Sólo entonces el Segundogénito dejó de molestarlo. Al fin de cuentas, ¿quién lo llevaba a los Boys Scouts los viernes en la noche mientras otros padres estaban de Viernes Social? ¿Quién lo apoyó cuando se emperró en tocar charango, y luego trompeta? Súper Papá. ¿Quién le permitió tomar la licencia de conductor más temprano que el hermano mayor? ¿Quién lo instó a trabajar antes de tener edad reglamentaria?

En escuela superior, cuando las hormonas gritaron que ya era más que obvio el parecido con Súper Papá, se acurrucaba en mi regazo -y picarón- guiñaba el ojo y decía que se parecía a Súper Papá, pero que para no herirme seguiría diciendo que era a mí.

Ahora quiere tener bigote y barba… que todavía no asoman. Quizás se parece a Mamá…

¡Feliz Día de los Padres mi amor!”

(Foto, x Cass, del álbum familiar, circa 1993)

*Post itinerante desde el blog deMadre, su verdadera casita.

"El Mejor Padre que te pude escoger"* (deMadre XVIII)

La verdad es que mi Hijo Favorito de los Mayores no se parece a su padre; y que no por eso mi esposo es feo. El “problema del papá" continuó a través de toda la primaria, cuando lo molestaban por el apellido. El lío era que su padre tiene un apellido de solamente tres letras. Eso le costó que lo fastidiaran y le pusieran sobrenombres.

Sin embargo, el tipo del “feo” del apellido de tres letras de quien él no se parecía, lo llevaba al baloncesto, jugaba a los piratas en la cama, lo subía y le daba vueltas; y siempre estuvo pendiente de todos los intereses, detalles y gustos de su Primogénito.

Sus cumpleaños siempre fueron fiestas nacionales. Era su Padre quien lo llevaba a jugar golfito, a la bolera y a correr bici en el paseo tablado que bordea la playa. En otro de los cumpleaños, cada espacio de la casa se convirtió en un festival de Monopolio y su padre estuvo pendiente de todos los detalles. En otro, casi una decena de casetas de campaña ocuparon el patio. ¿Y quién se encargó de que no se martillaran los dedos? El del apellido de las tres letras: Súper Papi.

Ya nadie se burlaba del apellido de tres letras ni de que el Primogénito no se pareciera a su padre.

Una noche de esas en las que los muchachos empiezan las salidas nocturnas y las restricciones de las 12 de la medianoche (que siempre se pueden extender un poco más), recibimos una llamada del Primogénito: estaban en el carro de un amigo, y por la falta de experiencia, dejaron las luces encendidas mientras iban al cine. El amigo no se atrevió a llamar a su represivo padre, y le pidieron a nuestro hijo que llamara a Súper Papi, a sabiendas de que los socorrería sin peleas.

Yo me escandalicé como gallina alborotosa y lloré rogándole a mi esposo que fuera a socorrerlos. Su táctica fue otra. “Para que aprendieran”, les dio las instrucciones paso a paso para que cargaran la batería con los cables de no sé qué e hicieran no sé cuánto. Los chicos salieron del aprieto gracias a Súper Papa. Y así ha sido unas cuantas veces más. Todavía hoy, Súper Papi ayuda al aspirante a abogado a hacerse corbatas y a “bregar con el carro”.

Son tantas las historias, que continuarán como novelas de entrega. Y nunca le he tenido que repetir al muchachote lo que le dije en Kinder: "Tu papá es el Mejor Padre que te pude escoger". Eso no necesariamente le sucede a todos los hijos...

¡Feliz Día de los Padres, mi amor!

(Foto, del álbum familiar, circa 1985)

*Post itinerante desde el blog deMadre, su verdadera casita.

Related Posts with Thumbnails
Related Posts with Thumbnails

Translate to your Language!

Get more followers
Personal Blogs - BlogCatalog Blog Directory

Plus

Bookmark and Share

Licencia CC

Creative Commons License
ConViviendo con Intruso by Cassiopeia is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 Puerto Rico License.
Based on a work at acualquieralesucede.blogspot.com.
Permissions beyond the scope of this license may be available at http://creativecommons.org/.