
No voy a prender hogueras (mi extintor es para emergencias). No voy a lavarme la cara y el cabello con agua de rocío (para mantener la belleza y conseguir “el amor de mi vida” (¡ya tengo tres!). No voy a saltar el fuego para purificarme (mi silla no salta).
En mi isla caribeña, se supone que los sanjuaneros -y los que no- nos tiremos de espaldas al mar doce veces (no voy a hacerlo para no darme un golpetazo con otro cabeciduro como yo). Se supone que examine la borra del primer café de la mañana para detectar imágenes de avión, boda, posibilidad de tener hijos (no tengo plata para viajar, ya me casé dos veces con mi esposo… sin haberme divorciado; y el Cielo me ha regalados dos Soles disfrazados de hijos).
¡Ah! Lo único que pienso cumplir será aquello de no acercarme a los espejos… no sea cierto que esta noche supuestamente “mágica”, me succione uno… Mañana quiero celebrar al verdadero San Juan.
¿Te atreves a decir públicamente lo que vas a hacer esta noche?
(Foto del Web)