Visitas de hoy en adelante... "Cualquiera" no contó el primer millón

Entre nos...

domingo, 27 de septiembre de 2009

Popcorn sin aditivos

BBC Ciencia me acaba de dar la razón para ir al cine a comer popcorn. Publicó una investigación que se hizo en Estados Unidos y que encontró que las palomitas de maíz no son sólo una fuente importante de fibra, sino que además son ricas en antioxidantes; las sustancias que ayudan a reducir el riesgo de cáncer y enfermedades cardiovasculares.

Según la publicación, el estudio analizó el nivel de antioxidantes en varios refrigerios -incluidas las palomitas- así como en las harinas y cereales de grano integral que se consumen en el desayuno.

“Encontró que estos productos contienen cantidades ‘increíblemente grandes’ de polifenoles, los compuestos antioxidantes que también se encuentran en las frutas, verduras, vino tinto y chocolate. Tal como señala la investigación presentada durante la conferencia anual de la Sociedad Química Estadounidense, los cereales integrales contienen por gramo una cantidad de antioxidantes similar a los de las frutas y verduras. Estudios en el pasado han demostrado que los alimentos de grano integral reducen el riesgo de algunos tipos de cáncer y enfermedades coronarias.

“Se creía que el ingrediente activo que producía estos beneficios era la fibra -que se encuentra en la celulosa de la cáscara que envuelve a la semilla- y que ayuda a la absorción y digestión de los alimentos. El nuevo estudio demuestra, sin embargo, que estos productos tienen un gran valor nutricional como antioxidantes. En los últimos años se ha ido descubriendo el valor de los polifenoles para reducir el riesgo de cáncer y enfermedades del corazón. Esos antioxidantes son un grupo de sustancias químicas capaces de retirar del organismo los llamados "radicales libres", compuestos que pueden causar daños a las células y tejidos.

La investigación descubrió que entre los cereales de grano integral, los que tienen mayor cantidad de antioxidantes son los de trigo, maíz, avena y arroz, en ese orden. Encontraron también que entre las pastas, galletas, papas fritas y otros refrigerios, las palomitas de maíz son las que tienen mayores valores antioxidantes.

“Según el doctor Vinson, los granos pierden mucho de sus nutrientes y antioxidantes durante el proceso de producción de los cereales. Sin embargo, el valor nutritivo de las palomitas podría explicarse porque el antioxidante del maíz queda protegido durante el proceso de secado de la semilla.Y cuando se le hace estallar para crear la palomita, sólo se pierde una pequeña cantidad de polifenoles.

Los investigadores determinaron que las palomitas pueden potencialmente ser una adición saludable a la dieta humana, pero sólo si le consume sin azúcar, sal, mantequillla u otros aditivos.

Entonces, ¿cuál es el fun? Me imagino añadirle la película.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Si facebook se congela el día de tu cumpleVida...

¡Yo tengo la solución! Amo los cumpleaños, las fiestas con globos, los bizcochos, los regalos, la música, el baile y las piñatas... siempre y cuando no las golpeen (pobrecitos los burritos). Por eso, éste espacio está dedicado a una persona que cumple 43 años hoy. Es maravillosa y espectacular. Para mí, ella es mucho más que todo, y después de eso, es mucho, muchísimo más.

Peeeero... (siempre hay un "pero"), es además una viciosa de facebook y la colección de “amigos” tan descomunal que tiene –que creo que ya superan los 1,200- lleva tres días dejándole mensajes.

Esta mañana le “canté” las mañanitas por mensaje de texto porque amanecí con infección de garganta y apenas puedo hablar. Para cumplir con mi misión ministerial de ocupar un cuadrito entre sus amigos de facebook, le dejé un mensaje de lo más mono, y súper sobrio porque eso de publicar intimidades a la vista del mundo... como que no va conmigo. Acompañé el mensajito con un vídeo de YouTube del cantante mexicano José-José, que a ella le fascina (a mí me parece un huevo sin sal... pero bueno... con gustos tan disímiles... ¡garantizado que no nos peleamos a los hombres!).

Siendo ambas sobrevivientes de las guerrillas de enfermedades implacables, y agradecidas del Milagro de la Vida, me ilusioné con la idea de que le encantaría "el regalito" de facebook. Y, ¿a que no saben qué? No pudo ver mi mensaje porque su página de facebook se congeló de la cantidad de mensajes de la colección de amigos que tiene.

Como no pienso arropar al friolento Mr. facebook, ni voy a seguir abultando su “wall”, le voy a hacer una trampita: se lo estoy reenviando por acá, de manera que cuando reciba el aviso de “una entrada nueva en el blog” reciba este cariñito, complemento de los regalitos y los abrazotes que a estas horas de la tarde, ya le entregué personalmente, ¡en persona!

¿Ninguno de ustedes se encela? ¡Vale! ¡Si me dicen las fechas de sus cumpleVida y sus gustos musicales, también les dedico un espacito! Es que amo los cumpleaños, las fiestas con globos, los bizcochos, los regalos, la música, el baile y las piñatas, siempre y cuando no golpeen los burritos de colores. Incluyo la letra de la canción de José-José, por si quieren acompañarlo como en kareoki:

“Dele Gracias a la Vida”

Se que tiene usted razón
y que son puras verdaderas
Que las cosas no andan bien
con tantas necesidades
Que en la lucha por vivir
uno pierde la confianza
Que con el amor no alcanza
para sentarse a comer
Pero no pierda la fe
ni abandone la esperanza
 
Dele gracias a la vida compadre
dele gracias al Señor
dele gracias a la vida comadre
que podría ser peor
Dele gracias a la vida por todo
que la vida es amor
Que ella no tiene la culpa
de todo lo que paso
Dele gracias a la vida
que es un regalo de Dios.

sábado, 19 de septiembre de 2009

El precio de ser 'multitasking'

Ni por las alpargatas de San Cristóbal se me hubiera ocurrido a mí que lo que he hecho toda la vida -incluso lo que hago ahora mismo- es un error tan terrible. Frente a la com-PUTA-dora todo parece tan fácil.


“El rendimiento disminuye al hacer muchas tareas a la vez”, dice el subtítulo del artículo periodístico que me corta la respiración. Sigo leyendo mientras escucho a Roberto Carlos en Pandora, me doy un masaje en los pies en la máquina de HoMEDICS, y muevo el azúcar de la tacita de té caliente.


“Quien responde sus correos electrónicos mientras habla por teléfono y además escucha de fondo el televisor o la radio, terminará siendo menos eficiente. El llamado ‘multitasking’, es decir, resolver muchas tareas al mismo tiempo, es cada vez más habitual, pero se paga un precio por ello. Así lo determinaron científicos de la Universidad de Stanford en Palo Alto (California) en un estudio con 262 estudiantes”.


¡Naaaaa! Imposible. Todas las mujeres de mi familia nos hemos vanagloriado de ser multitaskers décadas antes de que se conociera el término. ¿Cómo es que ahora dicen que eso está mal?

Pandora, me pone a Ana Gabriel y hasta ahí llego. Minimizo Word, abro Google Chome, y pulso la pestaña de Pandora. Le doy pausa a los Gritos de Ana Gabriel, y paso a la estación de música de Cat Stevens. Pandora selecciona “I Wish, I Wish”, y yo, que me conozco la letra “by heart”, sigo cantándola “I Wish, I Wish upon you...”. Minimizo Google Chrome y regreso a Word. Un sip de té antes que se enfríe. Regreso a la lectura:


“En la publicación especializada PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences), señalan que con un intenso ‘multitasking’ se reduce la capacidad de filtrar detalles no importantes de un amplio flujo de información y de almacenar en la memoria los detalles decisivos”.

Llama mi hermana afanándose en problemas existenciales ajenos. La escucho mientras sigo leyendo:


“También detectaron una reducción de la concentración al alternar entre diferentes tareas. Los estudiantes que utilizan especialmente muchos medios al mismo tiempo reaccionan claramente más lentos que aquellos que no practican tan intensamente el ‘multitasking’.

“Sin bombardeo mediático, en cambio, ambos grupos presentaron el mismo rendimiento cognitivo. Si la diferencia entre la percepción y el procesamiento de datos en el grupo más débil se debe al ‘multitasking’, o si las personas con menor capacidad de concentración tienden al ‘multitasking’ es algo que el equipo de Stanford, dirigido por Eyal Ophir, Clifford Nass y Anthony D. Wagner, no pudo demostrar claramente”.


Yes, yes, yeeeees! Los últimos magníficos párrafos de la “magna investigación científica” de Standford concluyen que no pueden concluir.


Antes de emocionarme demasiado, regreso a Pandora. Pulso el ícono que dice que no me gustó “Sugar Mountain” de Neil Young, y Pandora, la complaciente Pandora, me regresa a Cat Stevens “The First Cut is the Deepest”... Baaaaby... “The First Cut is the Deepest”... Baaaaby... Ohhh, Ohh! Creo que desentono, pero no importa, mi hermana se burla de mi “canto malo”, y yo me río de ella... que nunca supo todo lo que hacía mientras conversabamos. El mismo artículo me da la razón. Me río del artículo, pero mi hermana cree que es de ella. No entiende y cuelga molesta. Este es el precio del "multitasking".


A Cualquiera le sucede cuando devora periódicos por Internet, toma té, se dá masajes en los pies, contesta el teléfono, controla a Pandora y canta; mientras simultáneamente redacta una entrada para un blog.


Pandora me cambia a Paul Simon y sigo con “Aaaaa aaapril... Come She Will”; y, por supuesto paso al próximo artículo de periódico que habla del concierto de Juanes en La Habana. Lo leo pensando en lo linda que es La Vieja Habana y lo mucho que disfrutamos aquella noche en El Malecón. Mientras, Simon & Garfunkel me canta y yo lo sigo“... feelin groovy..”

En un ratico paso a iTunes con Juanes. "La Paz no tiene Fronteras" es en 14 horas y quiero ir entonando. Además, no puedo olvidar grabarlo. El cerebro tampoco tiene fronteras.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

El sexo de Cleopatra

Mientras redacto una entrega que –como siempre- “tiene prioridad urgente”, suena el teléfono. Tras un “save” al documento, contesto rapidito:

-“¿Aló?

-“Mire, la estamos llamando...”

-Ya. Mercy, del veterinario. ¿Mi esposo no ha llevado aún a Cleopatra?

-“No. Tranquila. Ha crecido muchísimo y se ve muy saludable para la edad que tiene”.

-“¿Entonces?”

-“Mire, la estamos llamando...”

-“¿Está preñada? Pero si la estuvimos protegiendo para que no la preñaran en en primer celo?

-“No es eso, mire lo que pasa... no es eso...”

-“¡Santo! ¿Vomitó? La separamos para que no comiera cuando le servimos a Duende José, a Whiskey y a los gatos de los vecinos. Seguí todas las instrucciones, como siempre. No me digas que pasó otra cosa porque yo no puedo ir a buscarla, tan bella, la pobrecita, que después de tenerla en ayunas, no se pueda esterilizar”.

-“De hecho, no la podemos esterilizar. Lo único que podemos hacer es castrarlo, porque no es hembra. Es macho. Pero como ya usted dió el depósito y firmó, es cosa de que nos diga que sí”.

El mundo se me cayó encima. Los pensamientos trotaban intempestuosos.

-“¿Señora?

-“Sí... perdona, no te escuchaba... cástralo. Lo mantienes post-op, y lo buscamos mañana temprano, como siempre”.

No recuerdo si me despedí, ni cómo. Mi nuevo “problema” era el cambio de nombre. ¡Rayos! Lo que me costó convencer a los nenes de que se debía llamar Cleopatra porque los ojos parecían “maquillados” como las Cleopatras de las películas que sólo se ven en Semana Santa. ¿Qué hacer? Pensé que resolvería haciendo una encuesta entre los y las amigos y amigas; los y las vecinos y vecinas; los y las hermanos y hermanas; los y las primos y primas; y los y las colegas... a ver qué opinaban.

¡Já! Un mail colectivo sería suficiente, y no me equivoqué. Recibí decenas de respuestas con las ideas más alocadas, las burlas más ofensivas y los chistes más graciosos que jamás hubiera imaginado. No los voy a repetir, pero todos los que se puedan imaginar, esos son. Al final del día, llamé a Mercy y le dije:

-“Mi corazón, borra el final del nombre y lo dejamos Cleo, que es mas corto y no tiene sexo porque igual que puede ser Cleopatra, puede ser Cleodomiro...”

Al otro día regresó a casa mi bello Cleo; castrado para no contribuir a la población de gatos abandonados. Todavía le tengo esa "en remojo" al guardia de seguridad que rescató de la calle a una supuesta "gatita"; y, al veterinario, que no me comentó, ni anotó el sexo cuando lo llevé a la primera cita. Espero no haberle causado problemas sicológicos a Cleo, pero por aquello de buscarme una excusa, tendré que decir, que A Cualquiera le puede suceder, cuando rescata un(a) gat@ y no le inspecciona el sexo.

(Foto por Cass, cuando creía que el macho era hembra)

viernes, 11 de septiembre de 2009

Bolsas, bolsas, bolsas, bolsas, bolsas, bolsas..

Bolsas, bolsas, bolsas, bolsas, bolsas, bolsas, bolsas... y más bolsas.
¡Una bolsa estaría bien!
Recuerdo perfectamente los "brown bags" que le antecedieron.
Conocimos las bolsas plásticas en la década del 70. Trato de recordar la primera que tuve en mis manos, y no puedo. No dudo en que lo que hoy es un objeto cotidiano, constituye una forma barata de publicidad para las tiendas que las distribuyen. Hechas de polietileno de baja densidad, polietileno lineal, polietileno de alta densidad, o de polipropileno, ninguno de estos “polis” son biodegradables. Más bien, ni siquiera son agradables.
Fuentes de información de dudosa reputación indican que anualmente, circulan entre 500 mil millones y un billón a través del mundo con distintas personalidades.
Si es para transportar mercancías desde el supermercado por ejemplo, se denomina bolsa de “tipo camiseta”, por la forma de las asas. Por lo regular, es una bolsa económica y con poco material, hecha de Polietileno de Alta Densidad. Otro tipo de bolsa de plástico es la usada para se envasan alimentos altamente higroscópicos, como harina, galletas o pasta. Éstas tienen una laminación de Polipropileno que permite proteger los alimentos de la humedad. Otros tipos de bolsa protegen de la acción del oxígeno en los alimentos altamente sensibles, como la carne roja, alimentos con alto contenido de grasas, etc. Hay bolsas de plástico para líquidos, ya sean bebidas, leche, hasta productos como mayonesa, mermeladas, jarabes para refresco, jugos de frutas, y salsas, con la tecnología del Bag-in-Box.
Para mí, de las más cochinas son las bolsas de plástico especiales para cocer dentro de ellas los alimentos, o Boil-in-Bag, donde se envasa el alimento crudo o semicocido. Más asquerosas son las que se usan para la cocción en microonda. Estoy segura que ambas envenenan los alimentos con carcinógenos.
Existen también bolsas de plástico adecuadas para proteger alimentos empacados al alto vacío. ¡Y las Zip-Lock! Confieso que son mis favoritas, y las únicas que pudieran provocarme un síndrome de retirada.
Las bolsas contaminan mucho, y en el mar, son las principales asesinas de los ingenuos animales marinos que las confunden con medusas sin planchar y moribundas, o con plankton gigante.
Aparecieron en los 70. En los 80 aprendimos a “reusarlas” en los zafacones de baños y despachos. En los 90 ya no sabíamos qué hacer con ellas, hasta que por fin, se han intensificado las campañas de para promover su sustitución en todas las esquinas del planeta que ya no aguanta más.
Esta mañana encontré que en un almacén de alimentos ya eliminaron las bolsas plásticas, y que en su lugar, había bolsas “green”... a $2 cada una. Llegaron tarde a mi vida porque ya yo tengo mi propio surtido de lona, de tela de jeans... y de las "green" que hasta hace poco costaban $1.
De todas formas... ¡Enhorabuena para las empresas que dejan de regalarnos basura de Polietileno, y de paso se ganan $1.95 por cada bolsa green hecha en Taiwan por 5 centavos.
Porque la verdad es que aunque las "embolsemos" una a una dentro de otra, y le demos otro uso, siempre irán a parar a la basura y seguiríamos contaminando igual. El nuevo problema es: ¿cómo vamos a forrar los zafacones de baños? ¿Con las "green"? Seamos honestos: a Cualquiera le preocupa. ¿O no?

sábado, 5 de septiembre de 2009

Rare, Medium Well, Well y Extra Mega Súper Well Done

En un restaurante, los palillitos deben ser puestos en lugar de honor. Uno solo puede ser lo suficientemente poderoso como para evitar exabruptos, pataletas y malacrianzas ante un jugoso pedazo de carne sangrante.

En los restaurantes más finos, usan banderitas de colores que cumplen la misma función: garantizar que quien pida un corte rare, no lo reciba well done, ni viceversa. Cuando hay hambre, hay hambre. Y eso de estar viendo cómo tu pedazo de carne viene y va, va y viene de la mesa a la cocina y de la cocina a la mesa, mientras el resto de la humanidad se succiona sus rare o médium well es un acto de genuino maltrato.

Mi Mejor Amiga tiene la costumbre de pedir la carne “Extra Well Done”. Es su gusto. Es su derecho. Y paga por eso.

Cansada de que los meseros no entiendan el concepto ni se lo puedan explicar a los cocineros -que al fin de cuentas son los responsables de velar que la carne “selle” a fuego alto y de vigilar el reloj- cambiamos de estrategia. “Déle un corte mariposa”, la escuché decirle a un mesero una tarde. Fue como hablarle en poesía al pobre hombre que más hambriento que ella, paseaba manjares ajenos de mesa en mesa. Por supuesto, no funcionó. El mismo pedazo de carne regresó a la mesa con el centro rosado.

Decidí tomar la iniciativa de “definir el corte del deseo” con tres adjetivos prefijados en el idioma “internacional” de los chefs que estudian en Francia. Con un poco de drama, le pedí que se acercara y le dije con dulzura, en tono de película porno: “es que le gusta Extra Mega Súper Well Done”. Pausa. "¡Quémasela!"

Mi Mejor Amiga plantó el codo derecho en la mesa para detener la quijada, no se le fuera a caer; le dio una vuelta a los ojos que casi se le desprenden de la cuenca, y prensó los labios para controlar un ataque de risa-furia. Mientras la veía con el rabo del ojo, le di las gracias al hombre que con cara de jugador de póker, seguro que nos maldecía porque no estudió en Francia.

Enfurecer a un mesero es lo peor que se puede hacer. ¡Son tantas las cosas que pueden pasar en la privacidad de la cocina! Sin embargo, ésto, a Cualquiera le sucede. Así que para asegurarnos que no fallan cocinero ni mesero... le sugerí a Mi Mejor Amiga que no volviéramos a ese restaurante, a menos que ella pida una ensalada. Y si regresamos... que no especifique que quiere los vegetales Extra Mega Súper Bien Frescos y Extra Mega Súper Bien Lavados.

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